Cada pieza parece de una marca distinta
Una publicación, una presentación, una campaña y un cartel pueden funcionar por separado, pero no construir una identidad común.
Trabajo con negocios, creadores, startups, equipos de marketing y agencias para crear marcas desde cero, ordenar identidades que ya existen o activar sistemas visuales que necesitan funcionar mejor.
Puede pasar en una marca que empieza desde cero o en una que lleva años funcionando. Hay ideas, productos, experiencia o contenido, pero falta una dirección clara que ordene todo eso.
Ahí es donde el diseño deja de ser solo una cuestión estética. Sirve para decidir, jerarquizar, dar forma a la propuesta y hacer que la marca sea reconocible cuando sale al mundo.
Una publicación, una presentación, una campaña y un cartel pueden funcionar por separado, pero no construir una identidad común.
En redes suena de una forma, en la web de otra y en las piezas comerciales de otra. La marca comunica, pero no siempre deja una voz reconocible.
El logo puede estar bien, pero si no hay reglas, tono, jerarquía visual y criterios de aplicación, cada nueva pieza vuelve a empezar casi desde cero.
Referencias, intuiciones, productos, valores o servicios pueden tener mucho potencial. El trabajo está en convertirlo en una dirección que pueda usarse.
Antes de diseñar una identidad, una campaña o un sistema visual, necesito entender qué problema estamos resolviendo. No todo se arregla cambiando un logo, una paleta o una pieza.
BrandBase parte de ahí: revisar el negocio, el público, los mensajes, las piezas que ya existen —si las hay— y las decisiones que están generando ruido. Cuando la marca empieza desde cero, ese mismo trabajo sirve para definir una base antes de producir.
Después se construye una base de trabajo: estrategia, tono, dirección visual y criterios de aplicación. No es una presentación bonita para enseñar una idea. Es una herramienta para diseñar mejor, comunicar con más coherencia y no volver a improvisar cada vez que hay que crear una pieza.
Reviso el punto de partida: negocio, audiencia, oferta, materiales disponibles, referencias, canales y problemas concretos. Si la marca empieza desde cero, definimos el terreno antes de tomar decisiones visuales.
Ordeno lo esencial: qué ofrece la marca, para quién, por qué debería importar y qué mensajes necesita sostener. Esta parte evita decidir solo por gusto, urgencia o comparación.
Traduzco esa base en decisiones de diseño: estilo, paleta, tipografía, composición, imágenes, tono gráfico y sistema de piezas. No se trata de decorar; se trata de construir reconocimiento.
Aterrizo el criterio en piezas, guías o rutas de trabajo. Según el proyecto, puedo acompañar la implementación para mantener coherencia y ajustar lo que haga falta.
Trabajo con paquetes claros para ajustar el alcance al momento real de cada marca: empezar, ordenar, documentar, lanzar o acompañar.
Para detectar qué no está funcionando en tu comunicación visual y verbal.
Una sesión para ordenar ideas, revisar decisiones y definir el siguiente paso.
Un proceso intensivo para crear u ordenar una primera base de marca clara.
Para crear una marca desde cero o redefinir una identidad que necesita cambiar.
Para documentar una identidad ya creada y evitar que se rompa al aplicarla.
Para definir el lenguaje visual de una campaña, lanzamiento o sistema de comunicación.
Soporte creativo recurrente para marcas, equipos de marketing o agencias.
Precios orientativos. Cada servicio empieza con una fase breve de briefing para definir alcance, materiales disponibles, plazos y próximos pasos.
Pequeños negocios, creadores, startups, departamentos de marketing y agencias pueden necesitar lo mismo en momentos distintos: una base clara para decidir mejor y producir con más intención.
Uso IA para explorar, prototipar y visualizar más rápido. Pero el trabajo importante sigue estando en elegir, corregir, ordenar y decidir qué tiene sentido para la marca.
He trabajado en agencias, pequeños estudios y departamentos de marketing de grandes compañías como PC City y Makro.
Mi base está en el diseño aplicado a negocio: piezas que tienen que entenderse, campañas que deben implantarse bien y marcas que necesitan funcionar en canales reales.
Mi recorrido combina diseño gráfico, dirección de arte, comunicación visual, identidad corporativa, tratamiento fotográfico, mantenimiento web, diseño promocional, materiales comerciales y piezas digitales multicanal.
He trabajado en entornos donde el diseño debía responder a objetivos concretos, integrarse en equipos de marketing y resolver necesidades reales de comunicación.
Antes de Makro consolidé una forma de trabajar basada en iniciativa, responsabilidad, dominio técnico y capacidad para integrarme en equipos de marketing y comunicación.
En Makro desarrollé la parte más sólida de mi experiencia en comunicación comercial, branding, campañas, punto de venta, digital signage y coordinación de proyectos nacionales e internacionales con implantación en la red de tiendas.
También trabajé en diseño editorial con marca, naming, brand content, materiales físicos, piezas digitales multicanal y estrategias de comunicación alineadas con objetivos de negocio, tanto a nivel nacional como local.
BrandBase Studio reúne esa experiencia en una metodología propia de branding, dirección de arte y consultoría creativa. La IA forma parte del proceso como apoyo para analizar, explorar y prototipar, pero el criterio sigue estando en la dirección creativa.
El portfolio se consulta por separado e incluye trabajos de branding, dirección de arte, sistemas visuales, aplicaciones de marca y exploración creativa con IA.
Ver portfolio →Dime qué estás haciendo, qué quieres crear o qué no termina de funcionar. A partir de ahí vemos si necesitas una revisión, una base de marca, una dirección visual o un proyecto más completo.